Estoy embarazada… ¿qué hago con mi animal de compañía?

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Estoy embarazada… ¿qué hago con mi animal de compañía?

IMG_0587Para nuestro post de la semana hemos pedido ayuda a Carola Capdevila, veterinaria en el Centre Veterinari Navas de Barcelona y con gran experiencia en salud y comportamiento animal. Y es que después del éxito del post de Silvia Rodellar sobre la adaptación de nuestros amigos de cuatro patas a la llegada de un bebé, y de las consultas que recibimos sobre enfermedades como la toxoplasmosis y otras infecciones en relación con los animales, decidimos hablar sobre este tema. ¿Quién mejor que una veterinaria para ello?

Nuestros animales de compañía son uno más de la familia, pero no dejan de ser animales. Es nuestra responsabilidad como propietarios mantenerlos en un buen estado de salud. Si nos planteamos tener un bebé no nos hemos de deshacer de nuestro perro o gato, simplemente deberemos tener en cuenta una serie de precauciones.

Los perros y los gatos nos pueden transmitir enfermedades, pero la mayoría de éstas se pueden evitar con unas sencillas medidas. La intención de este artículo es hacer un pequeño resumen de las principales enfermedades transmitidas por animales de compañía que podrían suponer un riesgo para la mujer embarazada.

 

TOXOPLASMOSIS

Lo primero que nos viene a la cabeza cuando hablamos de embarazo y enfermedades transmitidas por animales domésticos es la toxoplasmosis. Es una enfermedad causada por un parásito llamado Toxoplasma gondii y puede provocar malformaciones fetales y abortos si se contrae durante el embarazo.

Los gatos (y los félidos en general) son sus hospedadores definitivos, lo que significa que son los únicos animales que pueden eliminar (vía fecal) los parásitos en su forma infectante (ooquistes).

Hemos de tener en cuenta que si nuestros gatos domésticos no salen (y nunca han salido) al exterior libremente es muy improbable que sean portadores de este parásito, ya que la única forma de que lo sean es habiendo cazado e ingerido un animal portador (normalmente ratones, pájaros…). Otra forma en la que podrían infectarse nuestros gatos sería si les diésemos carne cruda como alimento, pero comiendo pienso o latas no corren ese riesgo.

En cambio, si tenemos un gato cazador, o cuyo pasado desconocemos, sí que puede ser un animal portador de T. gondii. La mayoría de los gatos infectados no presentan ningún síntoma, y eliminan ooquistes infectantes entre 1 y 21 días después de la primera exposición al parásito o en momentos de su vida altamente estresantes que impliquen una bajada en su sistema inmunitario. Estos ooquistes deben permanecer en el medio (suelo, arena) durante entre uno y cinco días para ser infectantes (no lo son cuando acaban de ser excretados). El ciclo natural de este parásito implica la ingesta de los ooquistes (muy resistentes al ambiente y a condiciones extremas) por parte de otros animales, y después de todo un ciclo dentro del animal parasitado el T. gondii acaba formando un quiste en el tejido muscular o nervioso.

Así pues, ¿cómo podemos contraer el T. gondii?

  • Ingiriendo frutas o verduras mal lavadas
  • Ingiriendo carne de animales parasitados mal cocida (embutidos, carne cruda…)
  • Manteniendo medidas higiénico-sanitarias no adecuadas: no lavarse las manos antes de cocinar o de comer, o sobre todo después de trabajar con tierra, donde podría haber defecado un gato.

¿Qué medidas debemos tomar si sospechamos que nuestro gato puede ser portador?

  • Medidas higiénico-sanitarias. A pesar de que un gato portador no elimina continuamente los ooquistes, no está de más:

    • Recoger las heces del gato a diario (el ooquiste necesita mínimo 24 horas para ser infectante).
    • Lavarse bien las manos antes de comer o de manipular alimentos, sobre todo después de tocar al gato.
    • Si es posible, mejor que sea otra persona diferente de la embarazada quien se encargue de la limpieza de la bandeja de arena del gato. Si es imprescindible, se pueden utilizar guantes desechables para hacerlo.
  • También se pueden determinar los anticuerpos de nuestro gato frente a T. gondii, a pesar de que un resultado positivo no implica que el gato esté eliminando en el ambiente ooquistes infectados.

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OTRAS ENFERMEDADES

Parásitos intestinales

Tanto los perros como los gatos nos pueden contagiar otros tipos de parásitos como gusanos intestinales, tenias, guardias… Es imprescindible desparasitar internamente de forma periódica a nuestro animal de compañía. Se acostumbra a aconsejar hacerlo de manera semestral en gatos de interior, trimestralmente en gatos que salen de casa y en perros, y mensualmente cuando hay un bebé en camino o éste ya está en casa. Así minimizaremos las posibilidades de contagio de parásitos por esta vía, aunque no es la única.

Parásitos externos

Se trata de artrópodos de la familia de los insectos y ácaros. Tanto las pulgas como las garrapatas pueden parasitar a los humanos, aunque suelen preferir a los animales, y pueden trasmitir enfermedades tanto a nuestro perro o gato como a nosotros. Es por tanto imprescindible desparasitar externamente a nuestro animal, ya sea mediante pipetas, sprays o comprimidos.

IMG_1057Los perros y gatos también nos pueden transmitir patógenos como la sarna o algunos hongos, pero un animal sano y controlado periódicamente es difícil que sea portador. Además estas enfermedades acostumbran a dar síntomas como picores o lesiones en la piel en forma de rojeces o alopecia (falta de pelo).

Evidentemente cualquier gato o perro de la calle debe considerarse como un posible portador de parásitos, y dado que el uso de fármacos durante el embarazo es más limitado, es mejor no tener contacto directo con estos animales. Y ya no solo para evitar la toxoplasmosis u otros parásitos, sino también para evitar posibles arañazos o mordeduras que podrían complicarse.

En resumen, disfruta de todos los momentos con tu perro y/o gato, asegúrate de mantenerlo sano, correctamente vacunado y desparasitado, y mantén unas buenas medidas higiénico-sanitarias. Y, sobre todo, ¡disfruta de tu embarazo! Si tienes cualquier duda, pregunta a tu veterinario, que sabrá darte las medidas más adecuadas en tu caso particular.

Podéis consultar más información sobre la Toxoplasmosis en estos dos artículos del “Grupo de Especialistas en Medicina Felina” (GEMFE) de la “Asocación de Veterinarios Especialistas en Pequeños Animales” (AVEPA). Publicados per ISFM (International Society of Feline Medicine).

http://www.isfm-national-partners.net/gemfe/articulos/Posicionamiento_Toxoplasmosis_definitivo.pdf

 

http://www.isfm-national-partners.net/gemfe/articulos/Toxoplasmosis.html

 

Carola Capdevila

By | 2017-05-30T11:16:45+00:00 14 diciembre, 2015|0 Comments

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