{ DIEGO IS COMING } MARCA D'AIGUA-53 (1)Hola, me llamo María Menéndez. Tengo 30 años, soy autora del blog de maternidad conmdemadre.blogspot.com y tengo 3 hijos de 6, 4 y 2 años y en poquitos días tendremos con nosotros a nuestro cuarto hijo.

Quiero compartir con [email protected] cómo fue mi experiencia con este cuarto embarazo:

El primer trimestre siempre es horroroso, ¿para qué negarlo? El sueño se apodera de ti y cuando es verano y tiene a tres peques más llenos de energía es muy duro. Recuerdo una tarde llevarles al parque y tumbarme literalmente en el césped porque no podía con mi alma. Al no tener familia cerca pues la tengo toda en Madrid, me resultó durísimo lidiar con mis hijos, la verdad. Cuando voy allí en verano por vacaciones descanso más, eso sí, pero después, a la vuelta en septiembre, las tardes con los niños se me hacían un mundo. Me agotaba simplemente el volver del cole, así que me tumbaba en el sofá mientras jugaban, se peleaban, la peque se hacía pis por casa y yo sólo deseaba que me llegara la muerte lentamente. Os parecerá exagerado, pero así lo recuerdo.

Es muy duro morirte de sueño y tener que encargarte de tres hijos sí o sí. Por eso, mi madre viendo lo mal que lo pasaba, se ofreció a ayudarme a contratar a una chica que me ayudara por las tardes con baños y cenas y eso, junto con la progresión del embarazo y el encontrarme mejor, cambió mis tardes.

El segundo trimestre fue mucho mejor, ya os digo. Desaparecieron las molestas náuseas y el cansancio y me apunté a hacer gimnasia de embarazada una vez a la semana junto con mi vecina también embarazada. Eso nos ha animado mucho a las dos a hacer aunque sea algo para movernos y obligarnos a hacer Kegels aunque fuera una vez por semana.

Tengo que puntualizar que mi anterior embarazo lo pasé en reposo, por lo que en esta nueva gestación he ido arrastrando muchos miedos que tenía dentro y yo no sabía que andaban planeando ahí como fantasmas teniendo así yo un pánico a que volviera a suceder lo mismo. Tanto me lo debí creer que en la semana 13, al igual que con la Menor, volví a tener un hematoma en la placenta, pero con la diferencia de que esta vez bastó una semana o dos para que se reabsorbiera, no 7 meses como con el otro embarazo! Por este motivo, acostumbrada a una gestación en la cama o sofá totalmente pasiva, esta vez he disfrutado mucho siendo capaz de moverme, hacer ejercicio, conducir y haciendo mil cosas.

En torno a los 5-6 meses desteté a mi hija menor de 2 años( y pico) porque no podía más del dolor. Me supo fatal, pero no pude seguir más allá. En realidad me costó mucho más a mí que a ella, pero tras dos semanas como un carrusel emocionalmente, poco a poco nos fuimos acostumbrando a sustituir la toma nocturna por un cuento y muchos mimitos. A día de hoy todavía me parece increíble que lo haya conseguido, pero me alegro pues así por fin he podido dormir toda la noche del tirón, cosa que hacía unos 6 años que no hacía y que francamente necesitaba para mi salud física y mental.

En el tercer trimestre sorprendentemente no he estado tan cansada como esperaba, aunque como yo suelo hacer buenos barrigones, sí que he estado muy incómoda. Todos los síntomas que sentía con mis otros hijos en la recta final del embarazo¡¡¡¡¡ esta vez los he notado con 7 meses!!!! como las contracciones, encajamiento de la cabeza del bebé…etc. Lo cual me ha llevado a un estado de alerta este trimestre porque hace ya muchas semanas que estoy convencida que daré a luz cada día prácticamente pues noto muchos signos en mi cuerpo. Luego se paran y no acaban en nada las contracciones, pero bueno, sé que en breve desencadenarán en mi esperado parto. Tampoco he tenido mucha ciática en días puntuales, aunque mucho dolor y presión en las ingles por el encajamiento y desde la semana 40, calambres en las mismas también. Todo esto más mi barrigón hacen que me cueste conducir cada vez más, pero doy gracias de poder hacerlo y no tener que estar postrada en una cama como la otra vez. Ahora veo que esa mala experiencia me ha servido para agradecer todo lo bueno de este embarazo. ¡ No hay mal que por bien no venga!

En cuanto al sueño que otras veces me costaba tanto conciliar, esta vez no he tenido ningún problema. Duermo mis 8h como un angelito. Creo que mi cuerpo es sabio y necesitaba recuperar muchas horas perdidas porque sabe que es ahora o nunca. Tampoco he tenido estreñimiento ni malas digestiones más que cuando como all-i-oli que me encanta, pero no es lo que mejor me sienta, lo reconozco.

Gracias a esto y el poco deporte que he hecho, he engordado poco más de lo justo, aunque eso sí, con un buen barrigón que hace que la gente me insista en que si no llevo gemelos. Por ahora, tras una sesión de reflexología que me ha recomendado mi ginecóloga a la cual le agradezco mucho que no me agobie y respete mis ritmos, estoy relajada y lista para que mi cuerpo deje florecer la sabiduría que lleva dentro para poder dar a luz.

A todas las mamis que están embarazadas les recomiendo que busquen información durante su embarazo y se rodeen de personas positivas que les aporten cosas buenas. A mí me ha ayudado ver los vídeos de la guía de Mater training a mi ritmo, cuando me apetecía y podía dedicarle 14 minutos aquí o allá para informarme de los temas que más me interesaban sobre el embarazo y el parto. En breve, os hablaré de ello en mi blog.